sábado, 19 de mayo de 2012

La Franquicia. Una experiencia en la red


La zona
5º entrega

Un garaje da para mucho mientras el volumen de unidades recogidas no es elevado. Una habitación de una casa particular es igualmente aprovechable como oficina cuando no pasas muchas horas en ella. Formar un palet de medida estándar europea con una altura de 2 metros, tampoco es complicado (quizá subirlo a un camión si, si no dispones de los medios adecuados).
Durante el primer mes nuestro volumen y cierre de la primera entrega de mercancía fue de 300 unidades; escasa renta pero suficiente para comprobar las posibilidades y el futuro que tenía la franquicia.
Al cabo de tres meses estábamos entregando 2.500 cartuchos que, a una media de 3,5 euros/cartucho, eran 8.750 €. Lógicamente a esto había que restar el royalti de franquicia y el resto de gastos, pero en el tercer mes ya habíamos recuperado la mitad de la inversión en nuestra primera zona de franquicia. Si nuestra aventura comenzó en noviembre de 2001, en marzo se nos pasó por la cabeza adquirir una segunda zona adyacente y de fácil acceso.
Las provincias que componían la primera zona eran, Valladolid, Palencia, Segovia,  y Avila. Nos hubiese gustado que Burgos estuviera incluido, pero iba en otro paquete con Soria y Logroño. Así pues, la opción más clara eran León, Zamora y Salamanca, que formaban la zona 9. Una buena situación estratégica nos permitía desplazarnos a cada una de las provincias y prestar nuestro servicio en el día.
Ahora teníamos dos problemas. El espacio en el que trabajábamos se nos había quedado pequeño (2.500 cartuchos y una organización adecuada ocupan mucho sitio; la necesidad de maquinaria ligera, estanterías y una oficina más amplia, también). El segundo problema era tomar la decisión de intentar crecer o quedarnos con una sola zona que, al cabo del tiempo pensamos, sería escasa para nuestras aspiraciones. Dos inversiones posibles al mismo tiempo. Una por necesidad y otra por ambición empresarial.
Siempre habíamos tomado las decisiones de forma muy rápida. No queríamos que nadie se adelantase a nuestros planes, y en vista de que al sexto mes de funcionamiento, ya habíamos recuperado la inversión inicial, nos lanzamos a comprar, nuestra segunda zona de franquicia. Fue uno de los mayores aciertos que tuvimos en un periodo tan corto, y en el que todo iba tan deprisa que un error podía echarte fuera del negocio. A esto se unía la casi nula experiencia empresarial de mi socio y mía. Habíamos tenido bastantes vivencias en empresas muy diferentes y habíamos ocupado puestos de responsabilidad, pero nunca habíamos sido empresarios. Creo que una de nuestras ventajas fue que mi socio era un informático excelente; era mucho más autodidacta que estudiante, y es ahí donde uno se gana su puesto y aprende de verdad (por muchos títulos que tengas, si no tienes experiencia laboral, no sirves de mucho)y  por mi parte, soy titulado en ciencias empresariales, tenía una sólida formación fiscal y contable y 12 años de experiencia laboral en “auténticas escuelas de traiciones”. Viendo y viviendo los defectos y virtudes de los demás, evitando los primeros y aplicando los segundos pudimos controlar esta vorágine de sucesos que en ocasiones nos superaban.
El cambio a un almacén más amplio y estable fue obra de mi socio que, en una charla informal con un conocido, le habló de unos “Viveros de empresas” que nuestra querida Diputación Provincial de Valladolid había puesto en marcha con idea de incentivar el desarrollo en zonas rurales con poca o nula industria, pero con buena comunicación con las vías principales de transporte. Fue D. Alfonso Centeno Trigos, alcalde de Olmedo y diputado provincial, el promotor de la misma, y al que estaremos eternamente agradecidos por el apoyo en aquellos años iniciales.
Nos pusimos en contacto con la Diputación Provincial y en un mes, una vez presentada la documentación solicitada, nos adjudicaron una nave en el municipio de Olmedo (Valladolid), de 100 metros cuadrados, por un alquiler mensual de 110 €, en un complejo con instalaciones comunes (salas de reunión, apoyo administrativo, etc…)
Entre el tercero y el quinto año de funcionamiento se puede producir un momento crítico para una empresa. Estabilización o cierre. La consolidación viene después. Habían pasado 6 meses, y nuestro compromiso para con la Diputación era de tres años. Desde el 2002 hasta el 2005.
No sabíamos aún lo que íbamos a vivir de ahora en adelante. Quizá al cabo de tres años, o antes, habíamos cerrado. Probablemente, necesitáramos un espacio mayor, o quizás alguien nos comprase nuestras dos zonas de franquicia y nos habíamos retirado de este mercado para desarrollar otro negocio distinto. Por cierto, para entonces, ya teníamos siete provincias a las que prestar el servicio de gestión de residuos de impresión, compramos el segundo paquete, y la zona, en extensión, más grande del grupo. Un año después nos anexionábamos Cantabria. Otro acierto más por las consecuencias y la incidencia que ha tenido esta anexión en la empresa en el devenir de los años.

miércoles, 16 de mayo de 2012


La franquicia – 4ª entrega.


El negocio


Os preguntaréis qué tipo de franquicia era esta con la que nos habíamos comprometido tan rápidamente y que con tanta ilusión afrontábamos.
El negocio era tan sencillo como complicado darse cuenta de que, a pesar de que parece que todo está inventado, siempre hay un resquicio o un nicho de mercado posible entre tantas actividades. Los dueños de la franquicia, que se habían iniciado en el reciclado de cartuchos de impresoras, pronto se dieron cuenta de la dificultad, hace 15 años, de encontrar suministro continuado y en cantidad suficiente para atender la demanda del mayor o menor mercado que pudieron conseguir, es decir, clientes.
Inspeccionando el mercado detectaron ya movimientos en este sentido, donde algunas empresas comenzaban a recoger cartuchos vacios a empresas, particulares y administración a cambio de un precio unitario en función del modelo de consumible y la demanda que éste tenía, que a la postre es principalmente lo que determina el precio. Como veremos después, la fijación y variación de precios depende casi exclusivamente de la demanda.
De este modo, y con esta prospección, tuvieron claro que el negocio a desarrollar no era el de reciclado sino el de suministrador ( o bróker, posteriormente) de esa mercancía. El objetivo era crear una infraestructura de empresas a nivel nacional, dependientes de una Central cuya ocupación iba a ser la logística de recogida de cartuchos vacios de impresoras para suministrar de forma suficiente en cantidad y en tiempo a aquellos grandes o pequeños recicladores que necesitaran un servicio rápido, limpio, y a buen precio.
Esta logística tenía que ir acompañada de otra no menos importante como la gestión en la recogida de este tipo de “residuo”. Organizar esta parte llevó algunos años hasta que por fin conseguimos la estabilización de precios y el funcionamiento normal y a buen ritmo, que se consigue una vez superadas todas las dificultades iniciales, dificultades que se vieron incrementadas habida cuenta del desconocimiento no solo por parte de los franquiciados en todos los aspectos del negocio, sino también por parte de los propios franquiciadores. En las etapas iniciales hubo que ir a contracorriente de un mercado que no estaba ordenado, (aún hoy mantiene muchos de los defectos que encontramos en sus comienzos y que no es posible corregir), no tenía una competencia leal ni seria, era un mercado al revés de lo tradicional (nosotros comprábamos, no vendíamos y nuestros clientes no eran tal, sino proveedores), la inestabilidad mensual de los precios, que se convirtió en un problema de cara a nuestros proveedores, pues todos los meses hacíamos cambio de tarifas, la desconfianza en el planteamiento de nuestra oferta (era tan clara que nadie se lo podía creer – “¿Cómo, que me vas a pagar por esto?, ¿Dónde está el truco?”), y otra serie de problemas con los que solo se podía avanzar siendo constante, prestando un servicio con una calidad que nadie podía ofrecer en ese momento, y predicando en el desierto hasta que alguien escuchara.
Parte de esa desconfianza fue atenuada con una estrategia tan evidente como era la revisión de los cartuchos en las instalaciones del proveedor, y el pago en efectivo en ese mismo momento. Los precios de compra eran muy elevados, y en el mismo instante en que pagabas una valoración que podía rondar las 100.000 pesetas de entonces (nosotros contábamos con un margen brutal), “habías hecho un amigo”.
Claro está que esta estrategia solo se podía mantener mientras el volumen de puntos de recogida no era muy elevado, de lo contrario podías pasar un día entero a 120 ó 250 Km de tu casa desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche. Con el tiempo y la ruptura de esa desconfianza, fue necesario cambiar los métodos de trabajo, reorganizar la logística, y mejorar el servicio.
Para todo este entramado, contábamos con una ventaja de la que probablemente ni los propios franquiciadores eran conocedores. Ellos habían diseñado un programa completo de métodos de trabajo y funcionamiento entre franquiciador y franquiciados, como no podía ser de otro modo ( el modelo de franquicia exige precisamente eso, uniformidad en las actuaciones de todos sus componentes “para que la máquina no se pare”). Lo que creo que no habían previsto era la efectividad de este método, y la validez como guía para los “iniciados”.
Todo, absolutamente todo, estaba pensado, no teníamos más que consultar el manual y obteníamos la respuesta. Si el factor humano es clave en el desarrollo de una empresa, el “manual del franquiciado” es vital para el desarrollo de una franquicia.
Cuando visitamos Macdonals o Burguer King, no importa el establecimiento al que vayas, sea una u otra marca (franquicias), encuentras la misma comida, el mismo servicio, los mismos precios, la misma calidad (sea mejor o peor; para gustos se hacen las cosas), … , excepto la misma gente, es el “mismo todo”. Tienen un patrón de conducta y de trabajo y lo siguen hasta las últimas consecuencias.
El resto del negocio consiste en que una vez recogida y revisada la mercancía, tenemos que clasificarla y embalarla (todo ello siguiendo unas pautas y modelos preestablecidos) y hacer envíos mensuales a nuestra central, que se encarga de revisar de nuevo esa mercancía y pagarnos con arreglo a los precios que se han fijada para el mes en que estamos cerrando. De modo que nuestro ciclo de recogida, revisión, clasificación, embalado, envío y facturación es mensual.
Después de 15 años, estamos en lo más alto en este sector, al menos en Europa, y nuestra cifra de negocio, a pesar de la crisis que estamos atravesando es importante; hasta tal punto que manejamos 3.000.000 de unidades anuales de cartuchos vacíos.
Estas cifras son importantes pero, poco a poco vamos a ir desgranando para quién lo son y cómo ha ido evolucionando el negocio y la franquicia.

sábado, 12 de mayo de 2012


Y a mí, ¿quién me rescata?


Hace ya 11 años que puse en marcha mi negocio. Desde entonces hemos pasado por casi todo lo que uno pueda imaginar. En resumen, momentos buenos, momentos mejores, momentos peores, momentos difíciles, momentos de tranquilidad y respiro, y otros con no menos sobresaltos agradables y desagradables. Para entonces habíamos reducido, desde noviembre del 2007 (estábamos en julio de 2008), la plantilla de la empresa a la mitad, además de otros recortes necesarios.
En ese mismo mes, me marché haciendo una aportación en efectivo en la cuenta (por supuesto, salió de mi bolsillo), pues la situación era complicada. Alguno pensará que no sería muy complicada si me fui de vacaciones. Sí, era complicada, pero decidimos cerrar 15 días, dar vacaciones a todo el personal, y reducir gastos fijos al menos en esos días.
A la vuelta, solo había transcurrido una semana, la situación no había mejorado y la tensión era evidente. Cerramos el mes de julio con una facturación pírrica, y sabíamos que los meses de agosto y septiembre serían aún peor. Tuvimos la gran suerte de que la actividad se reducía a la nada para nuestro sector y, al menos, podíamos plantear otro cierre de 15 días (segunda quincena de agosto), y esperar a la recuperación de la actividad en el mes de septiembre, en la esperanza de que la facturación nos diese un respiro. ¿cómo costeamos los gastos fijos en ese tiempo?- muy fácil, nueva aportación monetaria en la cuenta. Yo pensaba que si con lo que había inyectado en la cuenta podíamos salvar la empresa, habría merecido la pena.
Llegó septiembre y parecía que, aunque lentamente, mis previsiones se cumplían. Teníamos también un “colchoncito” guardado, que venía de las recogidas de residuos de los meses de agosto y septiembre que, luego facturaríamos a primeros de octubre; si los precios de venta eran buenos para esas fechas, habríamos salvado el primer asalto. Los precios no fueron para dar saltos de alegría, pero nos dieron un respiro al menos durante un mes más.


Por fortuna, el último trimestre del año siempre ha sido bastante bueno en volumen de mercancía y en precios. Eso nos permitió, recuperar una cierta tranquilidad y estabilizar la empresa y sobre todo la menguada plantilla de trabajadores que habíamos conseguido mantener.
Ahora estamos en el 2012, mayo del 2012. La situación es peor aún que entonces. Ayer mismo tuve que despedir a la única persona que tengo en administración. Nos hemos quedado tres para hacer una cantidad de tareas tal, que no sé cómo vamos a afrontar semejante cantidad de trabajo. Sobre todo en lo que a logística se refiere. Tenemos que dar cobertura a todo el territorio de Castilla y León, y Cantabria. Calculo que la situación actual del negocio sí da para tres salarios ( y son salarios “mileuristas”), pero tendremos que realizar un grandísimo esfuerzo para mantenerlo. Trabajo no nos va a faltar, claro que no; una infraestructura que necesita al menos 5 personas para funcionar de forma adecuada y que tienen que asumir tres, ya me dirán si no hay trabajo. Otra cosa es la rentabilidad. Tanto esfuerzo para tan poco.


EL RESCATE

Hace dos días nos contaban en los medios de comunicación que a Bankia, esa entidad conglomerada y engordada de cajas de ahorro en quiebra con un enorme lastre de ladrillos sin vender y que se había convertido en la mayor inmobiliaria de Europa, la iban a soltar no sé cuanta pasta ( se hablaba de 7.000 millones de €, luego serán probablemente 10.000 o 15.000 millones de euros oficiales y otros tantos encubiertos) porque si no el Sistema Financiero se vería muy comprometido. Como Bankia están el resto de entidades financieras, unas más y otras menos, pero están.
Como decía hace unos días en otra publicación, les van a exigir la aplicación de 30.000 millones de euros en provisiones ( además de lo que ya han provisionado) , para así, rebajar beneficios y aplazar, al menos de momento, el pago del posible resultado por beneficios en el Impuesto de Sociedades, y si no, pérdidas a compensar en futuros ejercicios). Financiación encubierta y “capote” a la banca.

  

Les van a permitir desvincular los activos tóxicos (ladrillo), de sus cuentas y de las entidades para “técnicamente” y de cara a la galería, mostrar una imagen de fortaleza de la banca española de cara al exterior y complacer a todos estos “mamones” de la Unión Europea que igual que los políticos españoles, viven a costa de los demás, de forma que si las nuevas entidades o empresas creadas a partir de esa ingente masa de pisos sin vender quiebran, no se lleven por delante a la entidad financiera y de paso al Sistema Financiero de nuestro País.
Mi negocio, mis dos trabajadores y yo, nos conformaríamos con una ínfima parte de ayuda, para el rescate de una situación comprometida como la que estamos pasando y que espero no se torne en preocupante.
No hemos cometido excesos, no hemos especulado con nuestro dinero, hemos reinvertido todo lo que hemos sido capaces de ganar, no hemos sido usureros, tenemos al día todos y cada uno de los pagos a la Seguridad Social y Hacienda, pagamos puntualmente a nuestros proveedores a pesar de que algunos clientes de la Administración pagan cuando les viene en gana (por cierto que, un ayuntamiento que nos debe 4.000 € y que ya ha dicho que no tiene dinero para pagar y probablemente lo haga en unos 8 meses, ya llevamos tres de retraso, total 11 meses, ha soltado 30.000 € para un espectáculo taurino este fin de semana en su localidad. Como decía un humorista conocido, “tócate los huevos”), liquidamos nuestro IVA sin haber cobrado algunas de las facturas que corresponden al trimestre, etc, etc,….
Yo me pregunto, …. ,  y a mí, ….. ,  ¿quién me rescata?




miércoles, 9 de mayo de 2012

BANKIAROTA


Después de las declaraciones de Mariano Rajoy en OndaCero, estaba más claro que la nacionalización de Bankia estaba más cerca. Lo que no esperaba la opinión pública es que lo fuera tanto.
Porque al fin y al cabo una intervención de este tipo es una nacionalización, nos lo quieran presentar como les venga en gana.
En mi opinión, la mayoría de los bancos ya han sufrido una intervención de este tipo. Probablemente, Bankia fuese el que estuviese en mayor riesgo por la cartera inmobiliaria propia y la adquirida en la fusión con esa lista interminable de cajas, a su vez siempre intervenidas políticamente por aquellos políticos y sindicatos que algo sacaban de esa situación, y que aún se resisten a abandonar ( ¿Qué tendrán los políticos y los sindicatos que siempre que tocan algo, por norma general, lo dejan malherido? ).
Las provisiones exigidas en balance en una etapa anterior, esconden una financiación encubierta en la liquidación de resultados anuales permitida por el Gobierno; probablemente como en este ejercicio (ya se ha oído en algunos círculos no solo de nuestro país sino también de la Unión Europea)  tendrán que "reprovisionar" el lastre del mercado inmobiliario, que no son capaces de vender porque no hay salida, al menos de momento, además de las intervenciones que ejecute el Gobierno español soltando dinero según necesidades, se añade de nuevo una nueva provisión que dará un respiro añadido al maltrecho Sistema Financiero Español, aquel del que tanto pudimos presumir en épocas pasadas.
Teníamos un buen sistema financiero para la actividad económica que se había implantado en nuestro país en ese momento, pero no lo hemos acompañado de una evolución a lo largo del tiempo de forma que se pudiese adaptarse rápidamente a situaciones como la que estamos viviendo, en definitiva, un Sistema Financiero implantado en la cultura del ladrillo y poco más.
En cualquier situación y para no importa que estado, hay que anticiparse a los acontecimientos y prever (que quiere decir antes de...), y no provisionar, que también significa adelantarse a algo (técnicamente); lo que ocurre es que en este caso la forma de provisionar es a posteriori y pretende resolver un problema que ya tenemos encima.
La reforma y consolidación de nuestro SF, pasa por profesionalizar de una vez por todas ese sector de Cajas que, aunque "fusionadas", continúan desarrollando su actividad como tal. Siguen en manos de políticos y de sindicatos y no terminan de dar el salto a una verdadera actividad bancaria con la suficiente solvencia como para crecer como tal y hacerse fuertes.
El mejor ejemplo de esto que señalo es la interminable fusión de Caja Duero y Caja España. Han pretendido hacer ver que su fusión y transformación en grupo bancario era una realidad, y aún no se ha realizado por los intereses de unos y de otros. Aún hoy, cuando visitas alguna sucursal, existen dos filas de servicio, una para los clientes de Caja Duero y otra para los clientes de Caja España. Es tal la presión que ejercen los políticos de turno, que el quiste se hace cada vez más grande.
En fin, esperemos que no tengamos que vivir los "corralitos" de Argentina y sea necesario expropiar alguna empresa extranjera (de las pocas que quedan en España), para evitar la "Bankiarrota".

domingo, 6 de mayo de 2012


Échame pan y llámame perro


¿Qué intereses tienen los políticos para no meterle mano a los sindicatos, patronales, instituciones del Estado, su propio sueldo (esto es evidente), Comunidades Autónomas, etc, etc,....? ¿Vamos a resignarnos a seguir pagando el "estado de bienestar" de los políticos? ¿Cual es el "estado de bienestar" al que ellos se refieren? ¿tenemos que aguantar que ellos vivan a todo trapo mientras el resto de ciudadanos trabajamos para mantener su buena vida? ¿realmente existen ideas de izquierdas y de derechas, o de centro, o solo es una argucia más para seguir "chupando del bote"? ¿tenemos que pagar también el sostenimiento del sistema financiero y sus estafas y malas gestiones empresariales? ¿quién paga los resultados negativos de una pequeña o mediana empresa (pérdidas)? ¿quién le da dinero a fondo perdido a una PYME para que no cierre y pueda continuar con su actividad? ¿Por qué no se trata a los bancos como al resto de empresas? ¿somos todos iguales ante la ley? (NO. Eso ya lo sabemos) Si eres político, infante o yerno, mandatario de un país, etc, etc,...., no rindes cuentas a nadie, y si las tienes que rendir, ya se encargará alguien de echarte un capote.
Estas y otras ideas-cabreos como estos, rondan en nuestra cabeza continuamente. Esto es indignación, claro que sí, pero también sensación de impotencia.
Nos hemos preguntado muchas veces qué deben los partidos políticos a los sindicatos para que éstos continúen recibiendo subvenciones del Estado, subvenciones pagadas por todos los españoles, a fondo perdido, unas veces de forma directa y otras a través de cursos de formación. ¿Por qué los sindicatos no se financian, igual que los partidos políticos y otras asociaciones, de sus afiliados? ¿por qué tenemos que pagar la nula productividad de muchos sindicalistas liberados que cuestan a las arcas del Estado y de algunas empresas miles de euros?.
¿Conocen los trabajadores afiliados a alguno de los sindicatos españoles que en los días en que se convocan huelgas, los activistas más notorios y que más exigen que ese día no se trabaje, ellos utilizan todos los medios a su alcance para que no les descuenten el salario de esa jornada?
Probablemente algunos partidos políticos desaparecerían, como también lo harían los sindicatos, si dejasen de recibir el “pastizal” que reciben del Estado. También algunos no se meterían en política si los salarios de diputados, senadores y otros cargos derivados de una jornada electoral fuesen tan normales como los del resto de trabajadores de este país.
Alguno hay, que tiene la osadía de decir que se ha bajado el sueldo un 25%, y que ahora solo va a cobrar unos 85.000 €. Lo que no cuenta es el montante en dietas y otras prebendas que no se reflejan en salario y que como complementos hacen que ese sueldo inicial pueda convertirse en 100.000 ó 120.000 €.
Como en este país solo se protege a los sinvergüenzas, sería bueno que en algún momento alguien se equivocase y por ejemplo, el Estado, de la misma manera que protege al Sistema Financiero (Bancos en quiebra), diera dinero a todas esas PYMES y autónomos que tienen que cerrar sus negocios o despedir a empleados porque no pueden sostener más su actividad. Pero no, como a los bancos les debemos no se qué favores, solo se ayuda a los bancos.
Tengo que reconocer que una quiebra del Sistema Financiero supondría una quiebra del país, pero hombre, un poquito de cordura en todos estos favores no estaría de más.
Qué es el llamado “Estado del Bienestar”. Esto se explica de una manera muy sencilla. Es la situación que se genera interesadamente en un país, de forma que toda la población activa mantiene a la población que no está activa, o lo que es lo mismo, no aporta ningún gramo de productividad. La población activa está claro quien es. La otra parte es la estructura del Estado, y matizo en aquellos cargos de “altos vuelos” que todos intuimos. Desde el Presidente del Gobierno, hasta el último amiguete trabajando a dedo, o sentado en un despacho viendo pasar las horas y cómo engorda su cuenta corriente.
Estamos en una situación en la que, como ya se ha dicho y repetido hasta la saciedad, no podemos seguir manteniendo a tanto presidente, ministros, consejeros, delegados, secretarios, diputados, senadores, sindicatos, patronales, etc, etc,…
El Estado del Bienestar es el que han creado ellos para vivir a costa de los demás. Y el mal llamado Estado del Bienestar para la sociedad española es una maniobra de marketing como otra cualquiera, y ellos lo saben.
¿Tienen que existir los gobernantes?, si. Pero la cuarta parte o menos sería suficiente.
¿Tienen que existir los sindicatos?, si, pero no como están conformados ahora. Si continúan como hace 40 años, desaparecerán. Ojala.
¿Tienen que existir patronales?, si, pero como los colegios profesionales y otras asociaciones o agrupaciones de este tipo, con cuotas de socios para financiarse.
¿Tienen que existir los partidos políticos?, aquí cada vez tengo más dudas, porque en España, a quien se vota es a la persona, no al partido. No existen ideologías convencidas en la inmensa mayoría de la población. Pero es igual, si tienen que estar, que nutran sus fondos con las aportaciones de los simpatizantes y que se regulen estas aportaciones. Del mismo modo que en la declaración de la renta hay una casilla para la iglesia y para otros fines sociales, ….., ¿eh?.
Tampoco sé por qué la Iglesia Católica tiene que recibir fondos del Estado.
En resumen, por qué tenemos que pagar todos los españoles algunas cuestiones en las que no estamos de acuerdo o con las que no comulgamos.
El estado del bienestar empieza por gestionar y administrar bien, pensando en cómo conseguir ese estado para todos, y no pensando en cómo vivo yo mejor que los demás.
Hay que saber renunciar a determinados privilegios cuando la situación está como está, y hay que saber renunciar también cuando el viento sopla a favor. De este modo estaremos mejor preparados para afrontar situaciones de riesgo o comprometidas.
Dice la Constitución que todos los españoles somos iguales ante la ley. Se les olvidó añadir la coletilla, "excepto algunos cargos importantes". Esto aún está por demostrar. Se siguen tapando muchas cosas de unos y de otros, y esto sí que es indignante.
Puedes pasar por ignorante, pero que te tomen por tonto, eso no.
De todos modos, España siempre ha sido un país que sí ha reaccionado en condiciones cuando los ataques venían de fuera, pero que cuando vienen desde dentro, solo somos unos bravucones.
Si no hemos puesto España patas arriba cuando debíamos, ya no espero nada de nadie.
Salvo honrosas excepciones, estamos en el  “échame pan, y llámame perro”.

sábado, 5 de mayo de 2012


La Franquicia - Una experiencia en la red.

3ª entrega


En el viaje de vuelta de Madrid ya lo habíamos decidido, nos embarcaríamos en nuestra primera aventura empresarial.
El fin de semana fue tranquilo, aunque las ideas no paraban de dar vueltas en nuestras cabezas. Qué nombre pondríamos a nuestra empresa, con qué capital inicial contamos, en qué local o nave desarrollaríamos nuestra actividad, cómo organizar el trabajo, qué forma jurídica sería más conveniente, cómo abordaríamos la labor comercial cuando ninguno de los dos habíamos realizado tareas comerciales propiamente dichas,…, en fin, todos los miedos imaginables cuando realmente no conoces a qué te enfrentas.
El lunes nos pusimos en contacto con los dueños de la franquicia que, dicho sea de paso y como veremos más adelante, aún estaba en su fase inicial. En otras palabras, solo era una idea semidesarrollada y su futuro era tan incierto como el nuestro. Entre otras cosas porque, nuestra zona de franquicia había sido la tercera en ponerse en marcha. Hasta entonces solo se habían incorporado, Murcia y Vascongadas.
Esto añadía un aliciente más. ¿Seríamos capaces, entre todos, de conseguir un modelo de negocio de forma que nuestro “Grupo” de franquicia fuese el número 1?.  No lo podíamos saber. De momento, solo con empezar teníamos bastantes preocupaciones.
Les comunicamos nuestro deseo de pertenecer a la misma y pedimos la redacción del contrato para la firma, al tiempo que fijaríamos las fechas para el curso de formación. Todo se resolvió en el mes de septiembre, el curso y el contrato. La fecha oficial de inicio ha sido inolvidable para nosotros, el 11S.
El curso fue intenso, pues había que formarse en una semana en el conocimiento de los modelos y detalles de la mercancía con la que íbamos a trabajar y que sería nuestra fuente de ingresos más apreciada. No podíamos equivocarnos al seleccionar y separar "el grano de la paja". De ello dependía que nuestra rentabilidad fuese mayor o menor, e incluso que nuestro negocio pudiera mantenerse.
Al cabo de una semana de nociones técnicas, comerciales, burocráticas, financieras, sistemas de trabajo, etc, etc,…, ( si en algo tenía bien sentadas las bases esta franquicia era en los procedimientos de trabajo entre franquiciador y franquiciado ) volvimos a nuestras casas con una tremenda ilusión por empezar.
Nuestro primer almacén fue el garaje de mi socio y nuestra primera oficina, una habitación en la que él tenía su ordenador y una estantería prácticamente vacía.
Yo había conseguido ser independiente en el aspecto laboral. Por fin había dejado de trabajar por cuenta ajena.
Mi socio había conseguido uno de sus sueños más anhelados, ir a trabajar en pijama.
Teníamos ganas, muchas ganas, y eso fue suficiente para comenzar.

miércoles, 2 de mayo de 2012


LA FRANQUICIA, UNA EXPERIENCIA UNICA.
(Segunda entrega)


Cuando pensaba que ya no podía vivir más experiencias como esta, puse mis conocimientos (muchos o pocos) y mis capacidades laborales y de gestión al servicio de una gestora de empresas de máquinas recreativas, cuyas delegaciones se repartían por el territorio nacional, Portugal y Francia. Mi equipo y yo nos encargábamos de "fiscalizar" a cada una de las delegaciones/empresas del grupo. Al menos lo intentábamos, pues las trabas que encontrábamos a cada paso eran muchas; pero las traiciones, que eran más aún, venían desde todos los lados. Lógicamente no éramos bien recibidos, pues, en resumen, nuestro trabajo consistía en controlar a los gerentes de cada una de las empresas, y ese tipo de "compañero" no está bien visto en un ambiente laboral; además, nosotros no "nos cortábamos un pelo". Nos pagaban para ello. Tengo que decir que contábamos con el apoyo de la dirección que, dicho sea de paso, siempre fueron unos caballeros, y se portaron con nosotros de forma extraordinariamente educada, tanto en el ámbito laboral y profesional, como en el personal. Pero una figura como ésta, poco podía durar entre tanto recelo y, al cabo de dos años, tuvieron que cerrar la gestora por la falta de los fondos que mensualmente tenían que entregar cada una de las delegaciones. Esta fue la declaración de guerra definitiva, se negaron a pagar. Lógico por otra parte, pues a pesar de que la idea era buena en sus orígenes, el despliegue de medios tenía un coste elevado, no solo por nuestra oficina gestora, sino también por otro conjunto de asesoramientos profesionales, cuyas minutas pasaban por nosotros, al tiempo que las repercutíamos en la factura mensual para el mantenimiento de La Oficina.
Y en esta tesitura, nos vimos en la calle, con 37 años y nada que llevarnos al bolsillo.
Desde que finalicé mis estudios (Universidad de Valladolid - Empresa- 1990 ), siempre tuve la inquietud ( muy sana al cabo de los años ) de ser independiente. La primera idea fue una asesoría fiscal y laboral, muy de moda por aquella época. No tenía medios ni experiencia, así que me decanté por aprender primero, e independizarme después.
Pasaron 11 años hasta que ocurrió lo que os he descrito antes, y resurgiera el sentimiento empresarial que siempre me había perseguido. Simplemente era el momento.
Así pues, en el año 2011, el que luego sería mi socio, y yo, visitamos la feria de franquicias en Madrid, en abril de ese mismo año, y mira por dónde, encontramos un negocio absolutamente en pañales, con un mercado, no solo por ganar, sino por crear, y con una inversión mínima, que encajaba perfectamente con los fondos de los que disponíamos, que eran exactamente la capitalización de nuestro subsidio de desempleo por los años que habíamos trabajado. No teníamos un duro, no teníamos nada que perder y mucho que ganar, no teníamos trabajo, y no queríamos trabajar para nadie que no fuéramos nosotros mismos. Si nos arruinábamos, quedábamos como al principio. Vale, sin la capitalización del paro; pero sin trabajo y sin dinero. En mi cuenta solo había 64.000 pts.
Una vez que estudiamos las posibilidades de desarrollar el negocio y ganarnos la vida como empresarios, decidimos que a partir de ese mismo instante entraríamos en un negocio de franquicia. 
Después de entrevistarnos un viernes del mes de julio en Madrid, más en profundidad con los dueños de la Franquicia, acordamos dos días para reflexionar y dar una respuesta. Eso sería el lunes siguiente. El fin de semana fue inquietante.